Dra. Melisa Reyes · Cirugía Plástica
La cirugía de aumento mamario ha evolucionado considerablemente. Si tradicionalmente el objetivo se centraba principalmente en conseguir un determinado volumen, actualmente existe una tendencia creciente hacia una cirugía más respetuosa con la anatomía de cada paciente.
Esta evolución busca no solo conseguir un resultado estético natural, sino también preservar, en la medida de lo posible, los tejidos, los vasos sanguíneos, los nervios, los ligamentos y el músculo pectoral, reduciendo la agresión quirúrgica necesaria para colocar el implante.
Esta filosofía de preservación de los tejidos se encuentra detrás de diferentes estrategias y dispositivos desarrollados en los últimos años, entre ellos los sistemas de inserción del implante y determinados sistemas diseñados para facilitar la creación del bolsillo de forma más controlada.
¿Qué significa que un aumento de pecho sea menos invasivo?
Cuando hablamos de una cirugía mamaria menos invasiva no significa que la intervención esté exenta de incisiones o que no exista una manipulación quirúrgica.
Significa intentar conseguir el resultado deseado realizando la menor disección y el menor traumatismo de los tejidos compatibles con una colocación adecuada y segura del implante.
En un aumento mamario convencional es necesario crear un espacio o bolsillo en el que se alojará la prótesis. Dependiendo de la anatomía de la paciente y del plano elegido, esta disección puede implicar diferentes tejidos.
La tendencia actual consiste en planificar ese bolsillo de una manera cada vez más precisa, adaptándolo a la anatomía individual y evitando realizar disecciones innecesarias.
¿Por qué es importante preservar los tejidos?
La mama no está formada únicamente por piel y glándula. Es una estructura tridimensional compleja en la que participan tejido glandular, tejido adiposo, piel, ligamentos de sostén, vasos sanguíneos y estructuras nerviosas, además del músculo pectoral en los planos relacionados con determinados tipos de implante.
Cada uno de estos elementos tiene una función.
Por eso, una cirugía que respeta la anatomía puede permitir mantener mejor las características propias de la mama y reducir la alteración innecesaria de los tejidos.
Esta filosofía es especialmente relevante cuando pensamos en el largo plazo. Un implante mamario no debe considerarse simplemente como un objeto que se coloca dentro de la mama, sino como un elemento que va a convivir durante años con los tejidos de la paciente.
Menos disección y menos traumatismo
Una de las estrategias para conseguir una cirugía mamaria más conservadora consiste en limitar la disección quirúrgica al espacio estrictamente necesario, utilizando dispositivos que puedan facilitar este objetivo.
Por ejemplo, la manga de Keller es un sistema en forma de cono que permite introducir el implante en el bolsillo sin que la prótesis tenga que entrar en contacto con la piel.
Además, facilita una manipulación más controlada del implante y puede permitir introducirlo a través de incisiones relativamente pequeñas, dependiendo del tamaño y de las características de la prótesis.
Otros sistemas buscan facilitar la creación del bolsillo mediante mecanismos de expansión progresiva y controlada.
Dentro de esta evolución se encuentra PRESERVE®, que propone una estrategia orientada a preservar las estructuras anatómicas durante la creación del espacio para el implante.
Es importante aclarar que estos conceptos no constituyen una única técnica universal. El uso de un determinado dispositivo no significa que todas las pacientes sean candidatas ni que el procedimiento sea igual en todos los casos.
¿Quién es candidata a un aumento mamario menos invasivo?
Una de las ideas más importantes de la cirugía de preservación es que no existe una técnica que sea la mejor para todas las mujeres.
Antes de decidir cómo realizar un aumento mamario hay que valorar aspectos como:
- Tamaño y forma de la mama.
- Calidad y elasticidad de la piel.
- Cantidad de tejido mamario y grasa.
- Anchura y características del tórax.
- Presencia de asimetrías.
- Grado de caída de la mama.
- Objetivos estéticos de la paciente.
- Tamaño y características del implante que se pretende utilizar.
En algunas pacientes puede ser posible realizar una cirugía muy conservadora. En otras, para conseguir un resultado adecuado, será necesario realizar una mayor remodelación de los tejidos.
Por ejemplo, las mamas tuberosas, la ptosis mamaria o determinadas asimetrías pueden requerir técnicas adicionales para redistribuir o remodelar el tejido mamario.
La preservación anatómica no debe convertirse en una limitación que impida realizar la corrección que necesita la paciente.
La elección del implante también forma parte de la planificación
Elegir un implante no consiste únicamente en decidir cuántos centímetros cúbicos se desean.
El diámetro, la proyección, la forma y las características de la prótesis deben adaptarse a la anatomía de la paciente y al resultado buscado.
Una planificación adecuada permite determinar tanto el implante como el plano de colocación y la estrategia quirúrgica más apropiada.
¿La recuperación puede ser más rápida?
Uno de los objetivos de una cirugía menos invasiva es reducir el traumatismo quirúrgico y, potencialmente, facilitar una recuperación más cómoda.
Cuando la disección es menor, algunas pacientes pueden experimentar menos inflamación, tensión o molestias durante los primeros días. También puede facilitar una reincorporación progresiva más rápida a determinadas actividades.
Sin embargo, la evolución depende de múltiples factores: la técnica utilizada, el plano de colocación, las características del implante, la respuesta individual de cada paciente, la actividad física y los procedimientos adicionales realizados durante la intervención.
La vuelta al ejercicio, especialmente al entrenamiento de fuerza y a los ejercicios de pectoral, debe individualizarse y seguir las indicaciones del cirujano.
¿Una cirugía mamaria menos invasiva tiene menos riesgos?
Reducir la agresión quirúrgica puede ser beneficioso, pero no significa que desaparezcan los riesgos.
Cualquier aumento mamario puede asociarse a complicaciones como infección, hematoma, seroma, alteraciones de la sensibilidad, asimetrías, desplazamiento o rotación del implante, cambios en la forma de la mama, contractura capsular o necesidad de nuevas intervenciones.
Además, con el paso de los años pueden producirse cambios en el implante o en los tejidos que hagan necesaria una revisión o sustitución.
Por ello, la seguridad no depende únicamente de utilizar una determinada técnica o dispositivo. Depende de una adecuada selección de la paciente, planificación, condiciones quirúrgicas, elección del implante, seguimiento y experiencia del equipo médico.
Preguntas frecuentes sobre el aumento de pecho menos invasivo
¿Una cirugía menos invasiva significa que no habrá cicatriz?
No. Siempre que exista una incisión habrá una cicatriz. El objetivo es realizar una incisión lo más adecuada posible para introducir el implante y conseguir un buen resultado, no eliminar completamente la cicatriz.
¿Todas las pacientes pueden realizarse un aumento mamario con una técnica de preservación?
No necesariamente. La anatomía y los objetivos de cada paciente determinan qué técnica resulta más apropiada.
¿Se puede colocar cualquier tamaño de implante mediante una incisión pequeña?
No. El tamaño y las características del implante, junto con la anatomía de la paciente, condicionan el tamaño de la incisión y la estrategia quirúrgica.
¿Una técnica menos invasiva significa que no habrá dolor?
No. El dolor y las molestias forman parte del proceso de recuperación y pueden variar considerablemente entre pacientes.
Una cirugía adaptada a cada paciente
La evolución hacia una cirugía mamaria menos invasiva representa un cambio de filosofía: no se trata simplemente de utilizar una incisión más pequeña, sino de intentar conseguir el resultado deseado respetando al máximo la anatomía y los tejidos de cada paciente.
Las técnicas y dispositivos de preservación pueden ser herramientas útiles en pacientes adecuadamente seleccionadas, pero la planificación debe ser siempre individualizada.
El objetivo no es realizar la cirugía más pequeña posible, sino la cirugía necesaria para conseguir un resultado seguro, proporcionado y adaptado a cada mujer.
Sobre la autora

Dra. Melisa Reyes
Cirujana Plástica, Estética y Reparadora · Clínica DABOS
La Dra. Melisa Reyes forma parte del equipo de Cirugía Plástica de Clínica DABOS, con especial dedicación a la cirugía mamaria y corporal. Su enfoque busca conseguir resultados naturales y proporcionados mediante una planificación individualizada y técnicas adaptadas a la anatomía y necesidades de cada paciente.
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